Estados Unidos registró este miércoles 1.561 nuevas muertes por Covid-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus, lo que llevó el total a 93.406, según el último recuento de la universidad Johns Hopkins. La cantidad de casos positivos en el país gobernado por Donald Trump, en tanto, fue de 23.604, lo que llevó la cifra total a superar los 1,55 millones.
Coronavirus en Estados Unidos: registró 1.561 nuevas muertes y el total asciende a 93.406
El coronavirus se llevó este miércoles 1.561 vidas en Estados Unidos. Lo que llevó el total a 93.406, según el último recuento de la universidad Johns Hopkins.
El país que preside Donald Trump se sigue ubicando al tope de la lista diaria de transmisiones por coronavirus. Estados Unidos también ha padecido la mayor cantidad de decesos a nivel global. Y según un promedio de modelos predictivos publicados el martes, aproximadamente 22.000 personas más morirán por coronavirus en los próximos 25 días.
“El nuevo pronóstico para las muertes acumuladas en Estados Unidos para el 13 de junio es de aproximadamente 113.000, con un 10% de probabilidad de ver menos de unas 107.000 muertes y un 10% de ver más de 121.000”, indicó el Centro de Pronóstico COVID-19 de la Universidad de Massachusetts en su sitio en internet.
Para el 20 de junio, con un mayor margen de error, los modelos más sombríos indican que la cifra por muertos con coronavirus crecería hasta los 163 mil víctimas fatales, cerca del doble del número de mediados de mayo.
Las proyecciones se producen en un momento en el que todos los estados del país caminan a distintas velocidades hacia el desconfinamiento y la reapertura de sus economías, aunque todos han dado algún paso al respecto.
El último de ellos fue Connecticut, que este miércoles implementó el primer alivio de medidas, ya que dejó de estar en vigor la orden de permanecer en los hogares y permite la apertura de tiendas y restaurantes.
Si bien Washington DC todavía mantiene en marcha una orden similar hasta el 8 de junio, la capital estadounidense no pertenece a ningún estado. Los gobernadores avanzaron a diferentes velocidades. Algunos, como Georgia y Texas, optaron por una reapertura abrupta, mientras que otros como Nueva York, California y Pensilvania permitieron un desconfinamiento únicamente en las zonas menos afectadas y donde ya se registra un claro descenso en la curva de contagios.
Pocas horas antes de la reapertura de Connecticut, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC, por sus siglas en inglés) publicó una detallada guía sobre los protocolos de reapertura de comercios e industrias, que los estados pueden elegir seguir o no.
El documento detalla los consejos de los principales expertos del ente gubernamental sobre como reabrir con seguridad negocios e instituciones en medio de la pandemia, con guías para las comunidades sobre cuándo volver a cerrar las instalaciones en caso de un rebrote local.
El nuevo documento, tras las correcciones de un borrador que circuló a inicios de mayo, se adhiere desde el título al lineamiento de la Casa Blanca y de Donald Trump: “Actividades e Iniciativas del CDC apoyando la respuesta al coronavirus (COVID-19) y el plan del Presidente para reabrir a Estados Unidos”. Sin embargo, mantiene su línea de cautela para evitar que una reapertura apresurada cause nuevos contagios.
Así reabrió el Dolphin Mall en Miami
Por ejemplo, en el caso de los restaurantes y bares, el CDC recomienda que los dueños limiten la interacción de aquellos empleados con mayor riesgo de enfermedad y sugiere que la capacidad se limite para permitir el distanciamiento social. Una vez plenamente reabiertos, señala la necesidad de una política clara sobre cuándo los trabajadores deben quedarse en sus hogares en caso de enfermedad, así como normas de higiene que incluyan el uso de mascarillas.
Entre los consejos, menciona priorizar el uso de mesas en espacios abiertos, recomienda el uso de aplicaciones para alertar a los clientes que esperan por una mesa para evitar la formación de filas y también apunta a hacer pedidos con anticipación para que se reduzca el tiempo de espera. Por último, menciona la necesidad de estar preparados para un nuevo cierre temporal en caso de que haya un contagio de coronavirus en el local, o más prolongado si hay un rebrote en la zona.


